jueves, 19 de febrero de 2015

Misión de Jesús

Jesús en Nazaret

16 Llegó a Nazaret, donde se había criado, y según su costumbre, entró en la sinagoga el día de reposo, y se levantó a leer. 17 Le dieron el libro[g] del profeta Isaías, y abriendo el libro[h], halló el lugar donde estaba escrito:
18 El Espiritu del Señor esta sobre mi,
porque me ha ungido para anunciar el evangelio a los pobres.
Me ha enviado[i] para proclamar libertad a los cautivos,
y la recuperacion de la vista a los ciegos;
para poner en libertad a los oprimidos;
19 para proclamar el año favorable del Señor.
20 Cerrando el libro[j], lo devolvió al asistente y se sentó; y los ojos de todos en la sinagoga estaban fijos en El. 21 Y comenzó a decirles: Hoy se ha cumplido esta Escritura que habéis oído[k]. 22 Y todos hablaban bien[l] de El y se maravillaban de las palabras llenas de gracia que salían de su boca, y decían: ¿No es éste el hijo de José? 23 Entonces El les dijo: Sin duda me citaréis este refrán: “Médico, cúrate a ti mismo”; esto es, todo lo que oímos que se ha hecho en Capernaúm, hazlo también aquí en tu tierra. 24 Y dijo: En verdad os digo, que ningún profeta es bien recibido en su propia tierra. 25 Pero en verdad os digo: muchas viudas había en Israel en los días de Elías, cuando el cielo fue cerrado por tres años y seis meses y cuo, ando hubo gran hambre sobre toda la tierra; 26 y sin embargo, a ninguna de ellas fue enviado Elías, sino a una mujer viuda de Sarepta, en la tierra de Sidón. 27 Y muchos leprosos había en Israel en tiempos del profeta Eliseo, pero ninguno de ellos fue limpiado, sino Naamán el sirio. 28 Y todos en la sinagoga se llenaron de ira cuando oyeron estas cosas, 29 y levantándose, le echaron fuera de la ciudad, y le llevaron hasta la cumbre del monte sobre el cual estaba edificada su ciudad para despeñarle. 30 Pero El, pasando por en medio de ellos, se fue.
 
                                                                Lucas 4:  16 - 30
 
Ser Cristiano significar conocer y apoyar la misión de Cristo en la tierra.
 
Desde el pecado original, fue proyecto de Dios entregar a su propio hijo para  redimir nuestros pecados, por lo que toda la historia de la humanidad que nos cuenta la biblia a través de todo el antiguo  testamento tendría como colofón o broche final este momento que narra Lucas en el que Jesús se presenta en la sinagoga como el enviado que viene a cumplir esta misión de Dios.
 
Esta mañana, 2000 años después... estamos ante Jesús dando esta gran noticia. ¿Cuál será nuestra reacción?.
 
¿Nos enamoraremos de su misión haciéndola nuestra o por el contrario no querremos oír la buena noticia y lo querremos silenciar como hicieron en su tiempo?
 
Dios nos hace una invitación a ser misioneros de su Reino, pero somos libres de elegir qué camino deseamos seguir.
 
Estar de parte de Jesús significa estar de parte de los que Él mas ama y luchar contra la injusticia.
Por tanto, se podría decir que ser Misioneros de Dios no es precisamente elegir el camino fácil, pero ¿Cierto que la vida eterna en el Reino de Dios bien vale la pena?.

Esta mañana para reflexionar acerca de esta lectura de Lucas os propongo varios aspectos que considero importantes....

El primero, no puede ser de otra manera, es la minuciosidad y hermosura del plan de Dios que siempre tiene un plan B cuando nosotros nos dejamos llevar por el enemigo a su terreno.

Todos los relatos e historias que nos narra el antiguo testamento, eran pequeños pasos que Dios da para ir preparando la venida de su hijo....

El segundo es la actitud de todos aquellos que se sintieron ofendidos y acusados por las palabras de Jesús y decidieron perseguirlo y expulsarlo de sus vidas para estar mas " tranquilos".

¿ En qué momento de nuestras vidas nos hemos posicionado en esta cómoda situación de comodidad prefiriendo no cambiar aunque nuestra actitud haya dañado a otros?

El tercero es un examen de conciencia que nos tenemos que hacer todos los que nos llamamos cristianos:

En algo debemos estar fallando porque 20 siglos de Iglesias Cristianas no han hecho que este mundo sea mas parecido al Reino de Dios, sino que al contrario cuando uno ve las noticias, parece que viviera en el mismo infierno.

¿ Qué podemos hacer desde nuestra familia y nuestra comunidad Cristiana para " poner nuestro granito de arena" en la creación de este Reino que agrada a Dios en el que no se permita ninguna injusticia, en el que los pobres reciban buenas nuevas, se libere a los oprimidos y los ciegos vean y los sordos oigan.....?

Ese mundo que estamos llamados a construir todos los hijos de Dios está tan lejos como nosotros queramos porque si cada uno cumpliera esta voluntad de Dios en su entorno mas próximo el mundo empezaría a cambiar para bien....

Por esto os invito a que desde hoy mismo podamos despertar de este descanso invernal en el que parece que estamos inmersos y empecemos de verdad a hacer valer esta ley de Dios que nos hace a todos iguales y mas felices.

Oremos al Señor para que nos de la fuerza y el entendimiento para ser misioneros de SU REINO.

BENDICIONES.



 
 
 
 
 
 

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